
Hacer lo correcto, “Debes hacer lo correcto”… Cuantas veces hemos oído esa fatídica palabra.
Esa palabra qué significa, una decisión, una elección o una opción, y la vida está llena de ellas…
¿Pero como saber, qué lo qué estas decidiendo es lo necesariamente correcto? ¿Qué dictamen, circunstancia o decreto, decide qué es lo correcto y qué es lo incorrecto?
En la mayoría de los casos la respuesta se puede obtener, desde como hemos sido educados, lo qué nuestras experiencias “nos han enseñado” como “hacer lo correcto” y ahí entra un menjunje de cosas, entre ella nuestra escala de valores, moral, también influye el clásico concepto de sociedad, entre otros…
Pero a pesar de qué si respondemos en base a todo lo expuesto anteriormente, no hay ABSOLUTAMENTE NADA, qué nos diga qué estamos haciendo lo correcto, excepto sentirnos felices y conformes con nuestra “sabia” decisión, si es qué este fuera el caso…
Por qué hay casos, en qué no te sientes para nada feliz, hay casos en qué pareciese qué elegiste el sufrimiento, elegiste la pena, la amargura, la decepción, en vez de una oportunidad de ser “feliz” o hacer lo “correcto”, por muy ilusoria qué esta parezca, pero te suprimiste de ese momento…
Un segundo, pero qué pasaría si tu decisión de ser feliz, o “hacer lo correcto” para ti, ¿fuera lo incorrecto para otra persona?, qué pasaría si con tu decisión, pasases a socavar y menoscabar el derecho a elección de otra persona, o bajo el concepto de la felicidad, qué pasaría si tú eliges ser feliz, aplastando la oportunidad de ser feliz de otro… ¿Es eso correcto o no? , ¿Lo es?
Yo he pensado en decidir y hacer lo correcto últimamente, y pues sí, quizás esto incluya socavar y perjudicar mi propio derecho a una felicidad ilusoria, a un placer carnal, a realizar algo socialmente incorrecto, he truncado mi propia chance.
Al principio, lo hacía, por qué simplemente yacía en una etapa, en qué no era algo importante, o lisa y llanamente no lo consideraba, después pase a un estado de aparente felicidad, en qué, yo era capaz de suprimirme de ciertas cosas, en pos de un futuro o un mañana mejor, esperando una especie de recompensa, o qué la vida misma, me retribuyera por mis actos, Luego de esto, lisa y llanamente, estaba frustrado, ya qué no recibía nada, y el tiempo seguía corriendo… Y luego llegué al punto, del cual (ojo) ya no estoy ahora, sino qué vengo saliendo de este… Pensar si las opciones qué tome en el pasado eran tan correctas como yo pensaba, y ponerme en el lugar, de qué hubiera decidido si hubiera tomado la otra chance. Todo esto para llegar a la simple conclusión, de qué jamás se me puso como opción elegir lo correcto, sencillamente, se me dio a elegir, entre una felicidad o alegría momentánea e ilusoria, y luego un infierno, o elegir seguir tal cuál como estaba, Ninguna de las 2 chances, era lo qué yo esperaba claramente…
Como me dijo un amigo, elegir sabiamente, o lo correcto no quita, ni la pena, ni el sentimiento de derrota, ni pérdida. No hay compensación alguna, ni retribución alguna, sencillamente no hay nada
Pues sí, a veces la vida, nos pone en situaciones en qué no hay alternativas correctas… de hecho ni siquiera claramente se ve cuál es la más mala de las 2… Sencillamente de forma absoluta y totalmente arbitraria, se nos coloca en estás situaciones.
Y no esperes, ni tengas esperanza en qué si eliges lo más sabio para ti, tengas alguna recompensa o gratificación más adelante, para las gratificaciones y recompensas, también existe una arbitrariedad absoluta…. Todo es total, y absolutamente arbitrario. Este es el mayor misterio de la vida, la vida no es más qué arbitrariedad pura.
Sinceramente removeré la esperanza de mi vida, Tener esperanza es algo qué te hace absolutamente débil y dependiente, Normalmente cuándo tienes esperanza “en algo”, cuándo tienes qué recurrir a un método tan absurdo como la esperanza para creer en algo… Lo único qué sucede, es qué te afecte la arbitrariedad. Nada más qué eso.
Por eso, la removeré. Ya no necesitaré más recurrir a ella, para creer en algo, o ir a la famosa frase cliché “La esperanza es lo último qué se pierde”
Claro, la esperanza es lo último qué pierdes, por qué es el último tentáculo de imbecilidad qué el ser humano coloca sobre o “algo o alguien”, es cuándo no uso, el 100% de sus energías en ello, o las uso, sobre algo sin tener los pies en la tierra, y de qué en un principio fracasaría. Es así de simple, por eso la existencia de tal frase… No es una palabra de esperanza como todos creen… Es una palabra para lo tarado qué eres cuándo tienes esperanza en algo, en algo qué es por lo demás “arbitrario”, y más aún, cuándo lo tienes todo en contra.
Es mejor tener Fé en uno, no esperanza, Fé en uno, y en lo qué puede hacer y lograr… eso es lo qué verdaderamente uno debe creer. Decidir plenamente a conciencia, Poner el máximo entusiasmo y esfuerzo en toda cosa qué uno haga. , no importa si no resulta como uno creía, algún día, totalmente random y arbitrario, resultará. Mezcla de esfuerzo y arbitrariedad. Y Si no resulta, pues sencillamente no darle muchos resquemores, y simplemente cortar con ello y seguir adelante… Y lo otro qué aprendí ahora, NO ESPERAR RECOMPENSAS NI COMPENSACIONES. Por mucho qué el mundo sea injusto y blablablabla, cháchara típica de resentido con la vida… No esperar recompensas, solo cortar, y seguir… así de fácil debe ser y sin recurrir a un método tan patético, y qué se usa, cuando no se dio el 100%, la Esperanza…
Agrego una frase nueva, o contigua a la ya dicha “la esperanza es lo último qué se pierde”, “la esperanza es el primer paso a la decepción”
Saludos a mis estimados lectores
aunqur tienes razon recuerda que aunke seas pulcro en tu trabajo siempre mancharas la hoja con la goma ^^
ResponderEliminarsaludos
nos vemos bye!
La esperanza es la que se confunde dentro de los comunes mortales... te convierte en imbecil cuando dependes totalmente de ella, o te hace maquinar solucion a lo que la esperanza suple, pero todos queremos todo a la mano...
ResponderEliminarPero ten siempre presente algo: El hombre siempre depende de algo, sino es de Dios, de la Fe, si no es de la Fe, de un homologo, y si no es de un homologo, de la esperanza... y si no es de la esperanza, no sabes que rayos haces en este mundo...
Saludos estimado.
recuerda ke la esperanza va de la mano kon la fe y si uno de las 2 cae, el ser humano cae de a poko
ResponderEliminarun abrazo
Efectivamente, parte de la esencia humana, es depender de algo o creer en algo...
ResponderEliminarPero, antes de creer en un Dios, prefiero creer en mi.,
no es por "negar a Dios" si es qué existe, Es simplemente, creer en algo más tangible... quizás el quiera o desee eso en el fondo.
Qué creamos más en nosotros, y no depositemos, Tanta fé en cosas qué no corresponden.
Pues podrá ser lo que dices amigo, simplemente, todos de tal forma tenemos fé, porque fe es sinónimo de creer, a pesar que menciones que tengamos fe en nosotros, igual existe, la esperanza es un fruto de fe, tan simple como ello, creyendo en algo que pueda ocurrir, de todas formas no hay que confiarnos en nuestras capacidades, no vaya a ser que caigamos bruscamente, o también caigamos en un sentido egolatra de que uno puede hacer todas las cosas solo.
ResponderEliminarSaludos Amigo
Hay humanos que tienen muchos tipos de frutos, pero que son invisibles a la vista de otros humanos y éstos a su vez poseen hermosos frutos y quizás más llamativos que el anterior.
ResponderEliminarTodos poseemos algo hermoso, quizás no será un fruto, puede ser una semilla o una pequeña flor.
Lamentablemente, no somos árboles, somos humanos y no damos frutos, ni flores, ni nada.
Pero la alegría, el amor, el conocimiento bien utilizado puede llenar el alma de muchísimas personas y ser más intensas y ricas que millones de frutos y flores.
Lamentablemente, lo más fácil para el humano es ser como una espora que se deja llevar por el viento para ser incrustado en un lugar frutífero, por suerte aquellos seres valiosos son aquelos POCOS que son capaz de germinar.
Nuevamente compruebo que la naturaleza es igual a un humano, pero no piensa tanto y aún así, es más bella.
Lindo texto Américo, aunque creo que eres especial, eres un pensante.
Adiosín.
Lamentablemente, aunque suene mamón, cursi y cliché, lo correcto es lo que te dicte el corazón.
ResponderEliminarSi haces lo que te dicte tu corazón, al menos, si te equivocas, tendrás la satisfacción que fue lo que quisiste.
Saludos
Se debe tener fe en cada asunto que tomemos en nuestras manos, en cada meta que nos propongamos... en aquello en lo que creemos firmemente, si no, de qué vale entonces aquello que anhelamos o que esperamos?
ResponderEliminarMi fe sigue intacta... saludos