domingo, 19 de agosto de 2012

Apuntar con el dedo








Qué fácil es apuntar con el dedo..
Qué sencillo resulta criticar los defectos de los demás.
¿por qué no tenemos esa gentileza con nuestra propia vida primero?
Nunca pensamos en el dolor o daño qué causamos a nuestros queridos, o  al menos no tenemos conciencia de nuestras palabras, Cuándo normalmente las palabras son más fuertes qué el filo de una espada, cortando la carne.
En oriente, en proceso de meditación todo esto se realizaba en silencio, y es verdad... A veces las palabras sobran , o carecen de significado, quizás las miradas o el lenguaje corporal, sean más precisos y un mejor indicativo, qué hablar, sobre todo para decir cosas, cosas qué ni siquiera queremos saber, Cosas qué provienen de fuentes .... qué sinceramente no tienen ningún derecho a decirte absolutamente nada. Qué hablasen como te conocieran, cuándo nadie te conocerá jamás, más qué tú mismo, ellos pueden tener una idea, de lo qué has vivido, olido o sentido, pueden tener una idea... remota, ínfima , vaga...Pero jamás lo sabrán, por qué la experiencia es personal, única, e intransferible...
Sinceramente agradezco a la vida, el saneamiento qué me ha dado, la capacidad de darme cuenta, qué a veces más qué callar. o nada qué decir. Es mejor dar vuelta la página rápidamente, y atrapar a esa persona, en un abrazo pronunciado y sincero. Más qué cualquier palabra déspota o sin sentido. Más qué continuar en un camino contencioso.

Las palabras son como una espada de doble filo, pueden defender y salvar, pero también pueden herir y magullar, Y normalmente cuándo hiere, son heridas qué quizás jamás sanen....
Por eso el portador de una espada, normalmente solo la utiliza como último recurso. A aquellos contenciosos, qué gustan desenvainar ante la menor provocación, normalmente les espera una muerte dolorosa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

A veces lo sé todo y otras veces no sé nada.

Desde el silencio, y meros recuerdos vanos... surges... El resto del tiempo, ni siquiera pienso en ello. no pienso en nada más que en ...