Siento qué he llegado recién a este lugar, a está prisión, pero rápidamente me doy cuenta, qué he estado muchas veces en este lugar. Mucho tiempo.
Siempre es de la misma forma. Recuerdos lejanos, breves imágenes...se me hace dificil recordarlo todo.
Dolor, mucho dolor.
Y no cualquier dolor. Traición...
Traicionado y olvidado por mis iguales...
Logró incorporarme, solo para darme cuenta de mi encierro...
Unas cruces de luz muy brillante, forman una reja impasable... es MI PRISIÓN.
Sé qué no puedo escapar. No sé cuánto tiempo llevé aquí... Todo es igual. Ha sido siempre igual desde cuándo puedo recordar...entonces odio. Y recuerdo a mis hermanos.
No hay nada más qué mi carcél de luz. Afuera solo hay oscuridad. No hay nada. Solo esa luz qué me recuerda, la luz, qué alguna vez yo fui.
Me retuerzo en mi desesperación. No puedo salir. No soy lo qué era, Fui Traicionado, Llevo aquí tiempo incontable. Quisiera dejar de existir...dejar de sentir este dolor....qué me es imposible cauterizar. Quisiera ser destruido, convertirme en nada. Pero no...Sigo aquí. Y me ahogó en mi rabia. En mi locura. Comienzo a devorarme a mí mismo. A destruirme otra vez. Con la esperanza, qué esta vez. No despertaré jamás...
Estoy en ello. Cuándo algo me detiene...
Algo es distinto. Algo está cambiando.
La mano de mi verdugo inmisericorde, cae sobre mi prisión...
¿Te habrás acordado de mí? ¿Me reducirás a nada?
En respuesta recibo un tremendo estruendo. Un ruido inconcebible. Miles de huracanes juntos en un solo lugar.
Mi Prisión ya no existe...
Solo atino a escapar. A saltar a esa nada , a ese abismo de oscuridad y vacío. Esperando mi final. Y el fin de mi sufrimiento.
He recuperado mis ganas de escribir. Y voy en grande.
Este es un mero ápice, saludos a los silentes.
martes, 10 de agosto de 2010
Solo tú sabes, del foso qué me sacaste. Solo tú lo sabes…
Es un tema tremendo, lo habremos discutido ¿Cuánto?, cientos, miles de veces?
Lo venimos hablando desde aquella oscura prisión, en la cual nunca me dejaste solo, no es verdad?
Escribo esta carta, por qué sé qué tú ves el corazón de los hombres, lo lees todo… y eres perfecto. Lo escribo, por qué me sale más fácil, expresarte esto en texto, qué por otro “medio”, y lo escribo, por qué quiero qué sea de esta forma, aunque se… qué tú nunca me responderás con palabras… aunque bueno, uno nunca sabe.
No te entiendo. Te juro qué trato, pero no entiendo nada. Reconozco qué he aprendido muchas cosas. Y qué todo es perfecto, y lo será siempre. Pero en vez de quejarme, o caer en eso, prefiero pedirte literalmente….”entendimiento”. Es todo lo qué pido. Y de paso, también felizmente, quizás más prudencia. Tú sabes muy bien, a lo qué me refiero en esto… y la verdad te pido esto, por qué no entiendo ni jota. Lo único que sé. Es qué ahora es ELLA la qué tiene cierto desprecio. Lo qué aparte de ser una tontería gigantesca…me apena, y solo tú sabes cuál en el alma me apena.
No es mucho lo qué te pido, solo respuestas y, entendimiento para ver estas respuestas, si es qué ya están allí….más que de seguro me respondas antes que termine todo esto. Tú sabes todas las dudas, pensé expresarlas… pero ya lo he hecho varias veces… y todas son exclamaciones…
Todavía?, Porque?, Aun? Etc.…en parte se la respuesta..Me lo has ido enseñado con el tiempo. Pero el temor de qué todo esto no tenga ni pies ni cabeza… aún están presentes…
¿Tu sabes cuál? es mi gran temor. El qué los anhelos de mi corazón… nunca se cumplan. Y si no se cumplen, no entender por qué. Y si no entiendo por qué. Al menos poder darme cuenta, percibir, qué nada ha sido un tiempo perdido. Qué no ha sido solo un aprendizaje “para otras personas”. Si no para mí también…mi mayor miedo, es qué esto no tenga sentido. Suena muy absurdo es verdad. Pero soy humano. Y cuándo el camino se vuelve largo y en subida. Es difícil no albergar duda en el corazón… y aún siento qué sigo escalando. Cuánto más?, Cuánto más? Tengo qué subir… Hasta donde?, para qué?... todas esas son mis dudas…
Si acepté su partida POR QUE NO REMUEVES LA ESPERANZA DE QUE YA NO VOLVERA JAMAS!
POR QUE!
POR QUE!, si yo siento qué existen cero posibilidades. Si tu me cierras todas las puertas!!! DIMELO.
Es solo para qué sufra y aprenda???? No quiero aprender nada! Entonces!
Y por que esto, es lo qué mas me importa, por qué no pueden ser otros temas. Por qué solo vivo y respiro por esto…o por la importancia de esto…por qué…why….
Esta es tu respuesta… Isaias 43
Pero ahora, así dice el Señor,
1 el que te creó, Jacob,
el que te formó, Israel:
«No temas, que yo te he redimido;
te he llamado por tu *nombre; tú eres mío.
2 Cuando cruces las aguas,
yo estaré contigo;
cuando cruces los ríos,
no te cubrirán sus aguas;
cuando camines por el fuego,
no te quemarás ni te abrasarán las llamas.
3 Yo soy el Señor, tu Dios,
el *Santo de Israel, tu salvador;
yo he entregado a Egipto como precio por tu rescate,
a *Cus y a Seba en tu lugar.
4 A cambio de ti entregaré *hombres;
¡a cambio de tu *vida entregaré pueblos!
Porque te amo y eres ante mis ojos
precioso y digno de honra.
5 No temas, porque yo estoy contigo;
desde el oriente traeré a tu descendencia,
desde el occidente te reuniré.
6 Al norte le diré: "¡Entrégalos!"
y al sur: "¡No los retengas!
Trae a mis hijos desde lejos
y a mis hijas desde los confines de la tierra.
7 Trae a todo el que sea llamado por mi nombre,
al que yo he creado para mi gloria,
al que yo hice y formé." »
Me has dicho algo muy grande señor… muy grande….yo creo en ti. No seguiré preguntando más…
Te amo Padre misericordioso..
domingo, 8 de agosto de 2010
Aún queda mucho por aprender...y mucho por ver.
Solo le pido a Dios, qué esta parte del viaje. sea de travesía agradable.
- Quiero irme lejos, far, far, away from here... Nuevos lugares, nuevas tierras me llaman, Creo qué el sur es mi destino. Y esa decisión es irrevocable.
- Sigo siendo un observador y un soñador.
- Sigo siendo algo más que solamente eso también.
- Ciertas esperanzas ya no duelen, estaban mal planteadas.
Estoy en una montaña rusa, qué sube y baja, y vuelve a subir. ya no me marea aquel paseo qué creía qué era antes, ya no es un bodrío , es una diversión, de bajada de subida, es solo una diversión. No aprecio destino ni a donde llegaré. Aprecio el viaje.
miércoles, 21 de abril de 2010
Quien camina en el desierto
aprende a extraer agua de las piedras
Yo sé de llanos y desiertos
sé de caminar sobre la arena
sé de las ignotas nubes más allá del horizonte
Del extraño silencio de los cuervos, más extraños que el viento
De los mediodías sofocantes
donde se respira el aliento de las arenas calcinantes
donde la luz del sol es el rayo de la muerte
lenta y dolorosa
Donde la atmósfera de vapores
se compenetra con los cuerpos sedientos y fatigados
y los vientos de las estepas, gimen el nombre del olvido
Sé de caer al vacío, sin otro consuelo que el mismo precipicio
Supe de mitos ancestrales,
Los fabulosos dragones depositaron en mí
las salamandras del fuego
Me forjé ante las visiones
de la tierra prometida
tierra donde mana leche y miel
y de los profetas condenados
por las multitudes
y de las ciegas multitudes
venerando al barro de los dioses
rindiéndole culto al pasado
Conozco el misterio que se esconde
detrás del espejismo
del espejo de ilusiones
que es la vida
de la vida de ilusiones de las gentes
que ignoran la realidad del desierto
Supe de montañas lejanas
donde el águila reina
soberana
sobre el sacro firmamento
donde las praderas se arrodillan
ante los viajeros
y los cristales del lago
sonríen al caminante extraviado
reflejando en la alborada
la luz de los corazones
Oí por las noches
la secreta voz de los fantasmas
el llanto sepulcral de los muertos vivos
de los errantes sin tumba
de las noches ciegas
Sé de todo esto y mucho más
Las cenizas del tiempo reflejan
en mis huellas
la palidez del camino...
lunes, 12 de abril de 2010
He estado bastante tiempo ausente de los escritos.
Y sin embargo he tenido muchas cosas qué contar, Creo qué la dinámica, ha ido cambiando con el paso de estos tiempos. Muchas cosas están en mis pensamientos. Algunas personales , otras cosas más de índole global.
Millones de voces claman cambio, pero su corazón carece de tal deseo. Y ya sabemos qué los deseos del corazón, no necesariamente van conectados a los deseos qué suele proferir nuestra boca.
He visto los designios de los fines del tiempo, más sin embargo no hay reacción alguna, Las cosas suceden tal cuál se esperaban como fueran. Me pregunto si existirá ese cambio en el momento más crítico. Como suele hacer esta raza cuando se les pone al límite, O simplemente llevarán a cabo su propia extinción, o sucederá algo inesperado.
De cualquier forma, el tiempo ya no es una correcta forma de medición.
jueves, 17 de diciembre de 2009
Pensé qué no volvería al papel… Pasé por complicados momentos… De dulce y de agraz…
Viví un montón de situaciones con matices tan distintos en un período de tiempo tan corto. Qué la verdad, la vida siempre encuentra la forma de demostrarte, Lo errado qué puedes estar, Siempre encuentra esa forma tan sutil, y tan extravagante de reparar tu biorritmo, de remover de tus entrañas cada una de tus pestilencias… De tu dolor. De tú escoria.
Es lo típico cuándo piensas qué lo has vivido, te das cuenta qué no eres más que un pendejo ridículo con el cerebro inflado con conocimientos qué en realidad. Sabes muy poco o nada…. Y qué aunque creas qué sabes (y si qué sabes). La vida…esa vida perfecta en su creación se encarga de una u otra forma, de enseñarte… esa tangente qué tú fuiste incapaz de ver, te encarga de enrostrártela. De decirte… “Mira…. No eres perfecto…No puedes saberlo todo”.
Situación qué uno en su arrogancia, en su imbecilidad, en lo qué nos hace humanos, no la entendemos, el ser humano es el único ser qué tropieza con la misma piedra, más de una vez, pero eso también nos hace humanos, Tropezamos tanto…
Tropezamos tanto qué ya no queremos caminar después… Por qué el camino está lleno de piedras, y en nuestras mentes limitadas no se nos ocurre apartar esas piedras del camino, Nos ponemos a caminar torpemente y a tropezar con ellas. Y a medida qué caemos nos rompemos nuestros huesos, destruimos nuestros corazones y nuestras almas, ya no deseamos pararnos más. Solo mantenernos ahí.
La lucha no consiste, en quién aguanta más caminando por ese camino de Piedras… La lucha consiste en darnos cuenta, qué para disfrutar del camino esas piedras deben removerse.
¿Pero como? , Por qué así somos los humanos, Como quitar las piedras, estaba acostumbrado a ellas, estaba acostumbrado a caerme, a estar en el foso patético aquel y recibir autocompasión de personas. Estaba acostumbrado a esas cosas, remover las piedras, requiere un ESFUERZO ADICIONAL. Y se me hace más fácil caer nuevamente y qué alguien me tenga lástima. Para así levantarme….y así volver a caer.
La costumbre y el hábito son más fuertes. La humanidad está forjada en hábitos, ritos y tradiciones. Es más aceptable y común, caer y levantarse, qué aprender a no caer más. A remover las piedras. Y a apreciar el viaje. Ese largo viaje llamado vida.
En mi concepto de unicidad, he decidido apartar las piedras del camino, Sin duda no va conmigo ir con la masa, con la mayoría. Prefiero ir con la minoría. Los tipos raros, y experimentar con algo nuevo, Prefiero vivir mi vida en plenitud absoluta qué en ataduras. No me atan comodidades, ni cobardías. No tengo temor. Más que a mi mismo y temor de Dios. No tengo miedo de la muerte, de perecer mañana mismo, no tengo miedo a lo qué pase. Solo quiero vivir. Vivir cada día como si fuese el último de mi existencia. Dejar las cosas inútiles a un lado lejos de mi presencia. Alcanzar la concordancia absoluta con mi propio ser. La verdadera comunión con el padre (necios son los qué no creen en el, sal afuera, y ve un árbol, las estrellas, Imposible qué esa belleza esté allí sola)
Esas son mis directrices ahora. Y siento qué estoy cerca de lograrlo. De lograr el equilibrio. De lograr su voluntad hermosa y perfecta. Pero aún falta trabajo. Falta pulir detalles. Y allí entra el factor tiempo y aprendizaje, algunas cosas requieren más tiempo para acomodarse qué las otras. Sencillamente es eso. Pero en algún momento todas irán encauzadas…
No puedo evitarlo, estoy en una gran etapa. Me carcome la ansiedad del “qué” ocurrirá posteriormente, sea bueno o malo es un desafío, una prueba consciente a pasar, a vivir, a seguir avanzando. No es un tiempo calmo, puede qué sea un tiempo de pruebas, pero el desconocer tantas cosas es lo qué más me agrada. El haber dejado la racionalidad tantas cosas, y simplemente aceptar qué las cosas son como son. Cuándo te das cuenta de ello, Comprendes el real significado de vivir, qué no es más que alcanzar la balanza del equilibrio.
miércoles, 7 de octubre de 2009
He olvidado rostros y miradas furtivas… Los he dejado atrás, los recuerdos se aglomeran en mi cerebro, pero mi corazón no palpita al recordarlos. Ya no los veo desagradablemente, incluso a ratos me vuelo en ellos. Quizás la idea de un momento mejor o quién sabe qué , algo qué tampoco no puedo recordar… lo qué sí sé , es qué solamente pasa al olvido a cada momento
No sé si esta bien o está mal. Solo reconozco tranquilidad, más no conformidad
Priorizo cosas qué antes no hacía. Me domina la calma y la paz, pero pensé qué con ello, quizás llegaría la felicidad… y no es así. No soy feliz!, pero no me importa. Estoy tranquilo, plano, quizás sin sentimientos, ni buenos ni malos… totalmente vacío, pero quizás el cambio ha sido mejor, qué se yo. Quizás había que sentirse así. Entregué demasiado y ya no me queda nada, pasé por 2 estados totalmente antagonistas en un palpitar. No quedé bien quizás y no me interesa el asunto. Pero solo no quedé bien para el resto, para lo qué se define como parametro entre normal y no. Yo solo estoy tranquilo.
Hice trizas a mi pasado,y a los qué estuvieran en el, uno por uno. No son más qué recuerdos borrosos, sin sentimiento alguno.
No sé qué esta pasando, pero ya no me interesa averiguarlo. Sencillamente no me importa. Ya claramente dejé de ser el de ayer. No hay vacilaciones, no hay duda.
Sencillamente no hay nada, y no me importa, no me molesta, ni me conmueve qué no la haya.
Tampoco hay esperanza. Qué sea lo qué se quiera, si es molesto, habrá que enfrentarlo.
Como siempre lo he hecho con todas las cosas.
martes, 18 de agosto de 2009
La Vida te ha puesto en un callejón sin salida alguna. No tienes adónde escapar. Sólo te queda entonces sufrir. No pretendas rehuirlo. Al contrario. Busca tu dolor. Siéntelo. Masticalo, disuélvelo en tu saliva y trágalo, asimílalo, hazlo parte de ti. Siente las paredes de tu corazón desprenderse. Siente los músculos desgarrarse de tus huesos. Vive la desintegración de tu ser por el dolor. Siéntete un desecho. Un par de sandalias viejas arrojadas a la vera del camino por un caminante cansado. Una botella de alcohol arrojada a la basura por un borracho sin destino. Algo insignificante, como lo que realmente somos. Llora, blasfema a tu Dios y quema sus imágenes si es necesario. Escucha el silencio de tu soledad. Estás sólo en el mundo. Nadie podrá hacer nada por ti. Estás perdido y desvalido. Deshecho. Una vez más, desintegrado en la adversidad. Llega al fondo de tu tormento. Muere en cada célula de tu cuerpo.
Pero durante tu calvario, sólo una cosa: una fina hebra roja que recorra tu columna de principio a fin. Que algo, un mínimo de conciencia y dignidad quede encerrada en ese espacio.
Y cuando hayas tocado fondo, tu cuerpo liviano subirá a la superficie y podrás tomar aire nuevamente. Verás que los engendros crispados que viste en el camino al abismo ya no existen en tu regreso a la luz. No desesperes. Tardarás algo de tiempo en volver. Lo importante es que llegarás. Pase lo que pase, encierra en tu columna la fe en ello. Llegarás.
miércoles, 5 de agosto de 2009
Siempre se me había dicho qué cuándo uno va a misiones, el qué sale misionado es uno. Llevaba una misión en el cuerpo, pero no había conseguido llenar todas mis expectativas… Aunque a pesar de todo, cuándo volví el verano pasado de Osorno, Volví más grande de lo qué me había ido. ( y no me refiero a mi talla física jaja)
Las misiones de este año en Pemuco, fueron completamente distintas. Era llenarse de experiencias durante todo el día. Cuándo llegué allá lo primero qué me recibió fue un frío profundo, penetrante, uno qué jamás había sentido… de esos fríos qué te hacen sentir las manos como un par de espátulas. O qué este cala tan hondo en el hueso qué te duele.
La verdad es difícil de explicar la experiencia. Es difícil de explicar aquellas palabras, Uno en su casa, con su comida, sus cosas… con el cuerpo caliente, Y allá la gente prácticamente dejaba de comer, para darte de comer a ti. (Algo qué me dolió en el alma). Lo único que vi fue amor, y amor, y más amor, Día tras día. Y a pesar de todos los problemas de esas personas, de la falta de oportunidades laborales, del dinero. De qué incluso tenían qué sobrevivir con el té casi todo el día. Yo me sentí cómodo, en casa. No eché para nada de menos, ni el computador, ni a mis amistades acá. No extrañe absolutamente nada. Ojala me hubiera quedado más tiempo deseé. Siendo qué en los primeros días, lo único qué quería era largarme. Como nos cambia tanto experiencias como estás. La verdad, jamás me han gustado mucho las legumbres, y ahora cuándo mi madre las cocina, me las como en silencio, cada vez qué quiero proferir un reclamo, por haber hecho eso de almuerzo, recuerdo qué. Al menos mi panza, no estará metiendo ruido alguno, y si lo hace, es de satisfecho nada más. Oportunidades qué no todo el mundo tiene. Pero a pesar de lo qué uno quiera creer o pensar, de qué uno va a hacer trabajos por esas personas, Uno con un poco de amor, qué ellas te entreguen, se desarma completamente.
Por ejemplo, jamás fui muy dado con los niños. Y recuerdo qué allá fui uno más de ellos. Me hice amigos, inventé juegos, los extrañé. Y los seguiré extrañando siempre, al Nicolás y a la María José sobre todo. De hecho, lo sentí en el alma cuando vine. Al menos les dejé un recuerdo mío.
Estás últimas misiones, me hicieron comprender muchas cosas… Permitieron el cierre total de otros capítulos en mi vida. Qué eran ciertos. Me permitieron deshacerme finalmente de gente, qué no era ningún real aporte, y qué peor aún, impedían mi propio crecimiento mi avance, La verdad me alegró tanto de esto, soy tan feliz ahora.
Recuerdo qué tome decisiones qué me trajeron mucho dolor. Pero sabía que algún día tendría la recompensa, y qué si sigo actuando como lo he hecho hasta ahora, no hay absolutamente nada qué no pueda lograr. Encima seguiré perfeccionándome como siempre lo había deseado, y cada día seré una persona más rica y apta, para entregarle amor a los demás. Y eso, me llena, me fascina totalmente.
Y sobre todas las cosas, Tengo PAZ. Esa paz qué tanto tiempo busqué. Esa paz qué ahogase mis recuerdos, mi nostalgia, qué algunas cosas me permitiera superarlas. Y otras literalmente olvidarlas. Qué me regalase la capacidad de perdonar y seguir adelante. Qué tanto me hacía falta.
Todo se limita a esta frase.
“En las cosas necesarias, la unidad; en las dudosas, la libertad; y en todas, la caridad.”
Recuerdo tiempos de antaño. Tiempos en qué creía qué lo imposible era posible. En qué me gustaba inmiscuirme en causas ajenas solo por “ayudar”, un pensamiento típico de un Quijote sin sancho panza.
Yo creía ser capaz de cambiar el mundo, ser capaz de cambiar a la gente, y a pesar de qué cometí un montón de locuras, y cause mucho dolor, también tuve mis silenciosas victorias, esas qué me animaban a seguir dando pelea,
Odiado por muchos y admirado por otros… Lo era todo, lo único qué no era, era ser un ignorado.
Ahora, cuándo alguien de mi propia familia me pidió ayuda. No atiné nada mejor qué decirle qué :
“Simplemente así son las cosas, El amor no es para toda la vida… todos los sentimientos cambian, no hay deseo de seguir luchando por algo qué se ve qué muere. Sencillamente, va, se remueve y se cambia por algo nuevo. Ud cree qué es para siempre. Pero esa no es la vida real. En la vida real. El amor muere. Son solo palabras, cuando la novedad se acaba y la rutina vence, el amor es derrotado. En casos de matrimonios son normales las infidelidades, el salir a buscar lo nuevo afuera, etc… No hay solución, no resta más que simplemente aceptarlo, debes aceptarlo qué esta es la realidad, y no lo qué dicen los libros o la Televisión. Podría ser peor.-
El mundo es cruel y frío. Sigue avanzando y no hay nada qué lo detenga, Es como bañarte en una ducha fría en pleno invierno, Al final el cuerpo termina por acostumbrarse igual”.
Cuándo termine de proferir tales palabras, y ver como lloraba esa persona, me sentí como el peor ser de mierda qué podría existir en la tierra. Pero qué iba a decir ¿?, qué siguiera creyendo, qué lo intentase otra vez ¿? . Qué podía hacer.
Culpable por mi propia mente, y culpable a los ojos de un amigo cercano qué conocía ese pasado idealista qué lucha por los desvalidos y los pobres y puede qué todos estén en contra, pero este igual sale adelante.
Y qué le respondí yo… “Pues si lo qué dije esta mal, entonces en base a tu lógica te estás echando un montón de gente encima”… en ese caso el ponceo está mal ¿?,La infidelidad está mal ¿? , las relaciones extramaritales ¿?, el dejar de amar a alguien está mal ¿?.
Está mal me respondió.
Pero es la realidad, fue mi respuesta… es lo qué pasa todos los días… Así como hace 20 años el matrimonio entre homosexuales era algo imposible y horrible, ahora es casi aceptable le dije! , así como también el ponceo, o la infidelidad esta mal… PERO PASA y es algo muy común, es la realidad simplemente, Quién soy yo para criticarles esa actitud ¿?, quién eres tú para hacerlo ¿?
Años atrás. Mi respuesta hubiera sido brutalmente distinta. Hubiera dicho “esta mal y no debe hacerse, y los qué lo hacen, deben ser enseñados y enderezados”.
Me doy asco a mi mismo, asco por qué al final la realidad cayó sobre mí. Termino derrotándome, Este es el precio qué tengo qué pagar por la madurez o por ser un centrado. El despreciarme por no creer en nada ni en nadie. Por aceptar realidades como esas. Por aceptar qué ahora las hueás son así. Y uno no puede hacer una mierda para impedirla. Por mucho qué uno quiera. Por mucho qué uno así lo desee… Solamente hablaba por qué la vida nunca me había hecho cagar a mí. Por qué nunca me había tocado. Y a veces siento el deseo de volver a ser el mismo de antes de nuevo. Pero lo pienso y veo tantas hueás e impongo un montón de excusas…
Qué no tengo tiempo, qué no van a cambiar las cosas… yo no era así la puta madre.
Era un hueón heroico. Distinto. Siempre llamaba la atención por eso. Y al final esa chispa murió. Y por más que quiera creer en las personas, o en qué es solo una situación temporal. Toda la vida me enrostra, qué todas las mierdas en algún momento van a degenerar o terminarse… Y cuando me pasó todo lo qué me pasó a mí. Al final terminé resignado, totalmente absorto, frío, de hielo… un huéon R-E-A-L-I-S-T-A.
Peor aún, me doy cuenta qué mi único odio qué tengo en mi alma, es odiar este mundo de mierda, Así… Sin esperanza, en qué madurar significa “UD ES HUEON REALISTA”… los ideales y los sentimientos puros,te los podí pasar por la raja.
Eso no se usa aquí.
Por eso odio este mundo culiao y antes tomaba una “espada y luchaba contra todos estos escollos una y otra vez”. Pero finalmente me cansé. Me jubilé de la hueá. Me resistí tantos años a la idea, qué la vida hizo su trabajo, Me paso todo lo qué me pudo pasar a mí. Y para seguir adelante y soportarlo tuve qué dejar ese ideal de lado, y ahora mi mente no acepta recuperarlo…. Es algo IRREAL, y qué no es cierto.
Y no puedo adaptarlo de ninguna forma. Debo dejarlo partir.
Y por eso. También me odio a mi mismo. Por mandar ese rasgo a la mierda. Para poder seguir viviendo, por terminar aceptando las hueás y resignándome. Por ser un Hueón más...del resto del montón de chuchesumare qué viven y pululan en esta weá. Un hombre gris más que máquina y qué vive por él y para él.Y El resto pico. Qué se jodan.
Te quitaron lo qué fuiste antes, te lo removieron de golpe. Pero en tu corazón lo sigues siendo, Controlado y en silencio permanece ahí, impávido, esperando algún momento por manifestarse y salir, Sabes qué eres un ser maravilloso, pero no te lo crees, tienes miedo, tú corazón palpita demasiado rápido y sientes qué saldrá por la boca, y en otras ocasiones sientes qué careces de ese músculo. Y Es por este motivo, qué te niegas a ser uno más. A rendirte, a deponer las armas. Te niegas a usar a las personas, A buscar placer para tu propio beneficio. Dejas escapar eso, como si fueras un “ser realista”, pero inmediatamente tu conciencia y tus valores te cortan, sabes qué por mucho, haga lo qué hagas… No puedes engañarte a ti mismo ni a tú corazón.
Sientes qué si no usas tú egolatría. Tu soberbia, pasarás inadvertido y nunca lograrás nada. Pero siempre hay sorpresas… siempre…
Y es lo qué te causa más rabia de todo… No puedes ser como ellos… Y no puedes ser lo qué eras antes tampoco… Te sientes atrapado en un punto sin retorno, en la más absoluta incomprensión.
Pero la verdad, es qué nunca has sido uno de ellos. Nunca has sido parte de esta realidad. Sencillamente se te permite ayudar a unos, y a otros no. Libre albedrío, Recuerdas.
Quieres comprender por qué hizo esto así el magnífico, pero tú comprensión no da para eso. Lo tratas de entender, y cuándo crees qué lo vas logrando, algo cambia, y lo qué paso realmente es una tangente qué tu no pudiste percibir…
Te sientes olvidado. Sientes qué se te encargo una tarea, y te quitaron de golpe. Todas las herramientas para llevarlas a cabo, no logras comprender qué simplemente este es un tiempo muerto. Con el paso del tiempo las cosas volverán a su cauce natural, y ya veremos lo qué nos aguarda este camino más adelante.